sinfin
yo debería estar ahora sacando notas para la presentación que tengo en el seminario el próximo martes. pero ¿con qué ganas?
ya sé: es lo de siempre. ni que esta fuera la primera fosa común que abren, ni que estos fueran los primeros 30 muertos que aparecen después de algunos años, ni que esa hubiera sido la estrenada de las motosierras. ya sé: no es nada nuevo. a estos niños los mataron las quemaduras del combustible que algún idiota hizo estallar bajo su asiento, a los anteriores los secuestraban y llamaban desde el caguán a pedir la plata. nada nuevo bajo el sol. llega un punto en que las vacaciones de semana santa, el sol, el perro y la familia se desdibujan ante la imposibilidad de comprender. ¿a dónde vamos con esto?
vivo en un país en guerra desde que tengo memoria, y sigo tratando de entender qué putas lleva a un pelao a matar a otro, y cómo carajo una sociedad entera aprende a justificar el asesinato como un método más de control social. y cuando pasan estas cosas vuelvo a sentir que nada cambia, que los asesinos siguen paseándose por ahí, los unos protegidos por una ley que los terminó de legalizar y los otros fortaleciéndose porque mientras la guerra siga siendo un buen negocio esta vaina seguirá así por los siglos de los siglos. mientras tanto, los cuerpos de seguridad del estado le hacen los mandados a jorge cuarenta. y nos volvemos todos una grabación vacía que condena enérgicamente cosas que si de verdad condenáramos no estarían pasando.
que cansancio.



