del album de familia (ii)

-TOL life, love, literatuur-
la tía elio debía tener poco más de veinticinco años cuando arturo barceló llegó a vivir a su casa. se trataba de un primo de su cuñada a quien un empleo repentino en barranquilla había llevado a ocupar uno de los cuartos vacíos que en esa casa parecían reproducirse; un hombre -según mi abuela- flaco y desangelado, con cara de cachaco.

vaya usted a saber qué le vio ella a él, pero tras unos meses de conversaciones en el patio y encuentros demasiado casuales por los corredores, la tía elio y arturo barceló anunciaron su noviazgo. el padre de ella ya había muerto, pero su hermano mayor, heredero de la responsabilidad por la honra de las mujeres de la familia, se encargó de que no estuvieran nunca a solas y empedró el camino para lo que vendría después: arturo y elio decidieron casarse.

la familia vio con buenos ojos la decisión, probablemente por el alivio de no tener que pasarse la vida vigilándolos, y dio comienzo a los preparativos, que en ese caso no tenían que ver con curso prematrimonial o floristerías sino con la organización del festín y el bordado del ajuar. se fijó la fecha, se acordaron los padrinos y se encargó a cartagena lo que hacía falta. pero la noche antes del matrimonio, la tía elio peleó con arturo barceló. del hecho no han quedado más registros que los testimonios de la familia acerca de gritos y reproches que fueron y vinieron por horas y que nadie sabe bien de qué se trataban. esa noche la tía elio fue a hablar con su hermano, furiosa pero con los ojos secos, para anunciarle sin excusas que no iba a casarse. y no lo hizo.

a la mañana siguiente, cuando salió a desayunar, la tía elio no llevaba su vestido de novia sino el luto cerrado que usaría un año tras otro después de ese día, acompañado de una firme determinación de no contestar preguntas y en la mano su argolla de casada. arturo barceló tampoco dio explicaciones sobre el matrimonio cancelado o el anillo en su propio anular, y si alguien supo los motivos no ha querido revelarlos.

siguieron viviendo en la misma casa, cada quien en su cuarto, hasta la muerte de él cuando rondaba los sesenta. no se les conoció más relación que la tensa amabilidad con que se pasaban la sal en la mesa, pero ninguno de los dos dejó jamás de usar su anillo de bodas ni tuvo otros amores de los que hayamos logrado enterarnos. a la muerte de arturo la tía elio mantuvo el luto un año más y luego lo fue abandonando hasta quedarse en un medio luto sin estridencias con el que vivió las cuatro décadas que le quedaban, mientras los sobrinos que crió la querían y la cuidaban sin mencionar jamás a arturo barceló, pues el tema había sido eliminado por ella del mundo de las conversaciones posibles muchos años antes, el día lejano en que no se casó.

17 decires »

  1. lo dice
    6-06-06 @ 1:48 pm

    Me encantó la historia de tía Ellio!

  2. lo dice
    6-06-06 @ 2:16 pm

    No no hombre por Dios, me quedé esperando cuál fue la razón de la pelea tan brava!!!

  3. lo dice
    6-06-06 @ 2:24 pm

    Que misterio, en fin son cosas particulares de cada cual.
    Yo venía a comunicarte qeu estan abiertas las urnas virtuales para votar el mejor post de mayo entre los nominados. Hay de tiempo hasta el dia 10 a las 00:00 GMT

  4. lo dice
    6-06-06 @ 3:14 pm

    Excelente relato. Me quedé esperando la respuesta a la negativa de casarse. Que pasaría???? Muy bueno muy buen post

  5. lo dice
    6-06-06 @ 4:23 pm

    que historia tan pero tan buenoa, ademas de muy escrita
    me encanto :)
    pero por que no te pegas una averiguadita a ver que fue lo que paso… asi como pal chisme :P

  6. lo dice
    6-06-06 @ 4:27 pm

    Me sentí leyendo una novela. Se ve bonita la fecha en los comentarios.

    Y si, rara la pelea … para mi que tuvo que ver con “honra” y dignidad. Chismoso que soy

  7. lo dice
    6-06-06 @ 4:33 pm

    Espectacular!!!

  8. lo dice
    6-06-06 @ 5:19 pm

    Vaya… si bien se que cada familia tiene algo que la hace particular, creo que la tuya va tomando la delantera entre las que conozco.

    También me hace en como cambian los valores con el tiempo, digo, si algo así pasara por estos días ninguno se atrevería a seguir viviendo en la misma casa. Con toda seguridad no usaría la argolla y en máximo un par de años juntos tendrían pareja nueva.

    Tambén me hace pensar si el rendirnos a nuestros deseos (no encontré una mejor palabra en español, per me refiero al significado de self surrender) como lo hacemos nosotros, realmente es mejor que guardar unos estrictos sistemas de valores morales… demasiadas preguntas filosóficas para un ingeniero (aunque a veces puedo quedarme meses en estas divagaciones ;))

  9. lo dice
    6-06-06 @ 6:37 pm

    ross: me alegra. bienvenida de nuevo.

    saudade: yo también…

    raib: gracias por el recorderis.

    annie: gracias.

    ex sra de lenin: los protagonistas están muertos, al igual que mi abuelo que era el otro que podía saber… el resto de la familia niega terminantemente tener la menor idea de los motivos de la pelea… me temo que nos quedaremos con la duda.

    patton: dado el orgullo de las mujeres de ese lado de mi familia, no sería raro. saludos.

    pili: gracias!

    alexander: sí, la historia sólo era posible en el tiempo y el lugar en que ocurrió… lo que en ese momento era simplemente una decisión personal, hoy ameritaría siquiatra. y me dejó pensando con lo del self surrender

  10. lo dice
    6-06-06 @ 7:21 pm

    lo que me causa mas interés es el “porque” llevar el anillo si se canceló el matrimonio.

    Honra y dignidad? tal vez, pero debio haber una razon mas fuerte, creo yo.
    A lo mejor se sugieron amando, he ahi la razon para el anillo.

    Esto puede ser un libreto para una novela en serio..
    Un saludo grande padawan.
    Dan.

  11. lo dice
    6-06-06 @ 8:21 pm

    POR FIN!!!! VOY A LLORAR DE LA EMOCIÓN!!! Cuantos años esperando a que escribiera lo que en verdad es bueno de escribir. De verdad siempre he querido leer cosas de este tipo escritas por usted. Yo sabía que usted podía transmitir de forma clara, mágica, bien escrita y atrapando por completo el interés del lector. Por fa siga escribiendo este tipo de cosas. Se le ven tan bien.

  12. lo dice
    7-06-06 @ 2:48 am

    ¿no será que tu ya-no-fue tío le exigió a la “seño elio” irse de la de la casa de tu abuela? si conozco a las mujeres costeñas y a su forma macondiana de pensar, ese sería un motivo suficiente para no casarse.

    ahora, ese respeto me parece bastante sospechoso. va la madre si todas las noches este señor no iba a ver a tu tia dormir mientras recordaba el día en el que le dijo “elio, mi amor, vámonos de aquí, yo tengo vista una casita en paraíso, a dos cuadras del batallón”… y va la madre que tu tia un día lo vio contemplándola con nostalgia y le dijo “arturo barceló, ya estamos moy viejos para esto…” tal vez al dia siguiente, el viejo arturo se murió y las mariposas amarillas que por la casa abundaban dejaron de volar…

  13. lo dice
    7-06-06 @ 3:06 am

    Barceló, me daré a la tarea de buscar en a registraduría de Barranquilla la fecha de su muerte a ver si desentierro el motivo del alegato misterioso. . .
    (tiene talento la muchachita esta, eso debe ser cosa de La Fuerza) ;D

  14. lo dice
    7-06-06 @ 3:32 pm

    belz: saludos también para usted.

    presilábica: me sorprende tanta emoción si usted ya había oido este y muchos otros cuentos de la familia… pero gracias, si me luce habré de seguirlo haciendo ;)

    jose: no suenan descabelladas sus teorías…

    gerente: fíjese que a mí lo que más me llamó la atención de esta historia cuando me la contaron fue ese nombre, arturo barceló, que tiene unas resonancias muy bonitas. de lo que se entere me cuenta, faltaba más. y gracias por el halago…

  15. lo dice
    7-06-06 @ 4:06 pm

    Que buena. Y el motivo de la pelea resulta bastante intrigante pero eso es justamente lo bueno. Que no se sepa.

  16. lo dice
    8-06-06 @ 5:30 am

    Muy, muy, muy buena historia!
    Excelente post.
    :)

  17. lo dice
    10-06-06 @ 12:31 am

    Sépalo usted niña, que la tía Elio es uno de los personajes más ricos de la literatura colombiana, así solo lo sepamos quienes frecuentamos su blog. Impecable narración. Muchísimos respetos.