preguntas de investigación

hace un tiempo alguien me preguntó cómo escogía uno los temas de investigación. ellos lo escogen a uno, le dije. uno sólo investiga sobre las cosas que no lo dejan dormir.

y es que siempre llega una etapa en las investigaciones en que me doy cuenta de que las preguntas que le hago al mundo son en realidad las que yo misma no he podido responderme, de que mis sujetos de investigación son siempre versiones de mí misma que espero me permitan entenderles, y con eso llegar a estar un poquito más cerca de comprenderme yo.

por eso cuando vuelvo a oír las entrevistas que he hecho no puedo evitar sentirme expuesta: ahí están clariticas mis dudas, mis deseos, mis miedos y mis esperanzas. en las palabras de los otros encuentro las cosas que me andan rondando, como quien reconoce en cada canción alusiones a su amor perdido.

supongo que por eso temo tanto a la hora de escribir, y le saco el cuerpo hasta el último día mientras los datos me miran con la ceja levantada esperando a que haga algo con ellos. porque temo que jamás lograré que mis amores y mis inquietudes se traduzcan en conocimiento, cualquier cosa que eso sea, y que seguiré gastando mi tiempo y el de otros, la plata de colciencias y la paciencia de mis jefes, mientras persigo algo que no es más que una forma elaborada de introspección.

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pd. me informa la administración de equinoxio que ahora mis columnitas saldrán los días 8, 15, 22 y 30 de cada mes (lo cual, supongo, me ahorra una en febrero) y que por lo tanto el cómodo ritmo de los viernes queda cancelado. a quienes logren acordarse de las fechas, por allá los estaré esperando a partir de mañana.

ma

es valiente. esa es la última palabra que se le ocurriría a quien la vea pasar, porque es una señora pequeña, gordita y amable, con las gafas de leer apoyadas en la punta de su perfecta nariz y una sonrisa para cada quien. pero carajo si es valiente. ha pasado por casi todo, y aún se las arregla para verse como las demás señoras del edificio, como si la vida para ella hubiera sido un inacabable comercial de mermelada.

creció en una familia difícil, en un manizales al que todo llegaba diez años más tarde. logró que le pagaran la carrera por si acaso le tocaba un mal marido y se fue a estudiar a bogotá, que fue para ella una revelación. hizo amigas, se metió en política, se enamoró de un costeño pobre y mamerto y su primer embarazo se volvió un cáncer. pero terminó la carrera, sobrevivió a la quimioterapia y eventualmente se casó con el negro este.

sus dos hijas aprendimos a gatear en las asambleas de firmes y conocimos de primera mano el algodón, el maíz y el sorgo porque nuestros padres paraban en la orilla de cuantas carreteras tiene este país para mostrarnos las cosas que crecían en los potreros.

yo tenía dos años cuando empezó el segundo cáncer. esa vez le sacaron la tiroides, las dos paratiroides, los ganglios y todo lo demás que había en su garganta y que el cáncer había comprometido. desde entonces, al no tener una tiroides que regule su metabolismo, ella depende de la tiroxina que se tiene que tomar cada mañana, y aún así la energía no le alcanza para la mitad de lo que hace en un día una persona cualquiera. la cosa era para que se hubiese quedado en cama para siempre, pero en vez de eso trabajó cada día de su vida, recorrió con nosotras el país en un carro viejo al que la gasolina parecía no acabársele nunca, y nos enseñó las canciones que yo todavía canto cada vez que me siento perdida.

mientras fuimos pequeñas consiguió siempre trabajos que le permitieran estar en casa cuando llegábamos del colegio, y nos esperó cada tarde con algo de dulce y mil cuentos para contar. leyó con nosotras, terminó de armar los rompecabezas de los que nos aburríamos en la mitad y nos remendó cantidades interminables de ropa. luego, tras los tropeles de la adolescencia en que salieron a flote los peores rasgos de su crianza y nuestro carácter, fue encontrando un camino de tranquilidad y tolerancia del que ya no volvería a apartarse. vivir con ella se convirtió otra vez en un buen paseo, y en la casa que compartíamos albergó a mis amigos con ese estilo suyo tan particular de aparecerse con coca-cola y galletas a la una de la mañana cuando estábamos estudiando y escucharle las penas a todo el que llegara con el corazón roto. conversábamos en la cocina mientras hacíamos desayuno, redecorábamos el apartamento cada tercer día y cada tanto nos íbamos solas a tomar cocteles y contarnos las vidas. nadie sabe cuánto la extrañé los primeros tiempos que viví sola.

inteligente, dulce, solidaria y coherente, nos ha apoyado en cada intento nuestro de encontrar un camino propio. se asusta cuando nos metemos en cosas peligrosas y se entristece cuando estamos lejos, pero jamás moverá un dedo para impedir que vayamos a donde el corazón nos esté jalando. confía en nosotras a fondo y sin reservas, y contamos con ella para cualquier cosa. es terca a veces, no sabe cruzar calles y puede ponerse realmente cansona con su eterna campaña por hacer de nosotras mejores seres humanos, pero su modo de hacerme reír en medio del llanto más desconsolado hace de mi madre una bendición de la que yo quisiera nunca tener que prescindir.

recomenzar

cuando llevo algunos años en el mismo sitio y ya no hay más para dónde mover los muebles, empiezan a apoderarse de mí unas profundas ganas de trasteo. del mismo modo, tras unos meses con el blog pintado del mismo color comienzo a sentir que hacen falta cambios.

hélos aquí. un nuevo sistema de publicación, una nueva plantilla y algunas otras novedades que me tienen contenta. siento que pude armarme un sitio que tiene que ver con quien creo ser hoy, tanto en lo simple como en lo cursi, un sitio que se me parece incluso en que la foto del encabezado cambia cada vez, como mi ánimo y mis intereses (¡hagan click en él!).

del blog viejo me traje muchas cosas pero no todo, así que si no encuentran acá algún post al que le tenían cariño, cuéntenme y lo traigo. también recibo sugerencias, pues de todos modos estoy segura de que no pasará mucho tiempo antes de que empiece a hacer cambiecitos de nuevo, o incluso decida darle otra vez la vuelta a todo el entable. afortunadamente, en este medio las posibilidades tienden al infinito, de modo que mi inconstancia estética podrá seguir regodéandose, limitada solo por la pobreza de mis conocimientos tecnológicos.

de hecho, tengo que admitir que la parte dura del trabajo la hizo mr. patton. él se encargó de solucionar los mil y un problemas que una ignorante como yo enfrenta cuando sale al mundo del hosting, el php y las bases de datos. él llamó a servicio técnico a discutir los asuntos que superaban mi comprensión, soportó mis preguntas pendejas y contestó mails a horas intempestivas para que yo pudiera seguir matando goma. le estoy sumamente agradecida, señor. aquí dejo constancia.

finalmente, he de reconocer que tuve una bonita plantilla para adulterar hasta el cansancio y las imágenes producidas por cierta joven fotógrafa inglesa para jugar con el encabezado. la combinación de ingredientes resultó en esta nueva casa, todavía olorosa a pintura fresca, cuyas puertas abro hoy para ustedes. espero que les guste tanto como a mí.

memories

ayer pasamos con mi hermanita frente al café al que ella iba con ese amor que ahora está lejos y que aún le pesa en el corazón. con los ojos aguados, me dijo que no lograba pasar por ahí sin recordarlo, un día sí y otro también, y que le duele. espera el día en que pueda caminar por esa calle sin pensar en él. y a mí me da pena decírselo, pero no creo que ese día llegue.

cuando se acabó la cosa con mi primer amor, mi papá llegaba al balcón en que yo pasaba horas mirando a la nada y me sonreía. ¿tratando de olvidar?, me decía. y yo -desolada, como corresponde a la tusa del primer amor, de la que uno cree que no va a salir jamás- le decía que no. uno trabaja muy duro para construir buenos recuerdos con la gente como para después esforzarse por olvidarlos. yo no quiero olvidar, quiero reconciliarme con los recuerdos para que dejen de doler, le decía. y, lentamente, eso fue lo que hice. aunque me tomó muchos meses volver a oír la banda sonora del señor de los anillos y alegrarme en vez de llorar, ahora esa musiquita me abriga el corazón.

ayer viendo a mi hermanita me daba cuenta de cuántos buenos recuerdos me trae a mí esta ciudad, donde he querido y me han querido tanto. la nacional, el park way, todo teusaquillo me hace sonreír por dentro gracias a los días y las noches que con nicolás pasamos caminando y conversando, dándonos besos y regalos, comiendo arroz chino con coca cola y creyéndonos invencibles.

esta semana que volví a la nacional fui inmensamente feliz, porque la cafetería de sociología albergó algunas de las conversaciones más interesantes que he tenido en la vida, y estar parada ahí, siendo otra tan distinta de la que fui en ese tiempo, me llenó de dulzura. además, la nacho me acuerda de un hombre que me doblaba en edad y cuyo regalo -el rolling stones rock and roll circus- es para mí la evocación de un intento que valió mil veces la pena, aunque la pena fue mucha.

sigo caminando y en el centro el teatro colón me acuerda de posadita y el concierto barroco al que no pudimos ir, como me acuerda de él la iliada en cualquiera de sus versiones. pienso en él siempre que oigo mencionar el aikido y el recuerdo me alegra el día, ahora que sé que no me equivoqué al pensar que era uno de los más bonitos seres humanos que iba a encontrarme en la vida, ni tampoco al concluir que no estábamos hechos para andar juntos.

y así sucesivamente, las cosas de computadores me devuelven la generosidad de david al igual que ciertos buses que voltean por la cuarenta y cinco y el dvd de nightmare before christmas; mientras que ne me quitte pas y los cigarrillos dulces me hacen pensar en my dear ndugu y sus desastres.

y vale tanto la pena… además no son sólo los amores, también los amigos dejan marcas en la tierra. así, el rosario es miguel y la constitución del 91 es amanda, y paulo vi es el comité, y todos los gatos (incluso el mío) son pili y el modo que ha tenido de acompañarme durante diez años. de modo que la ciudad se convierte en un enorme mapa de recuerdos y se siente deli pasarles por el lado, a mil años luz de lo que fui en ese tiempo y cada vez más cerca de quien soy ahora.

por eso estoy feliz de haber vuelto a la nacho…

sabiduría familiar ajena

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después de haber hecho la lista, me acordé de varios otros, y me encantaron algunos de los que dejaron en los comentarios. he aquí la nueva lista… (para derechos de autor, véanse los comentarios de la entrada anterior).

-lo que se ha de empeñar que se venda.
-más podrido que agua de florero.
-váyase con ese manto a misa (cuando alguien cree algo que no es cierto).
-¡que se caiga todo lo que esté flojo!
-lo visto pero no lo alimento.
-¿la docena o la media docena? (cuando le dan el precio de algo).
-mas colgado que salchichón de tienda.
-la misma perra con distinto bigote (¡ese era de mi profesor de etnología general!).
-eso es como trapear sin haber barrido.
-cuando el pobre va de culo no hay barranco que lo tranque.
-a la cama no te irás sin aprender algo más (nada como el doble sentido).
-no le hace.
-una cosa piensa el burro y otra el que la esta enjalmando.
-vendí la lora por no cargarla (y el marido por no mantenerlo, dice mi madre).
-¿de dónde flores si no hay jardines?
-más gracia tiene un perro cagando.
-sólo inventan lo que no sirve.
-en este mundo habemos muchos hijueputas.
-habla más un mozo en un armario.
-y vuelve la burra al trigo.
-cierre la boca si no va a cantar.
-el muerto era más grande (cuando uno anda con ropa ancha).
-trabaja más un gorgojo en un riel (en un vidrio, se decía en mi casa).
-el que hace un favor queda debiendo.
-las “juntas” ni en la cama.
-se ve más por el ombligo de pelé.
-come más que plata al veinte.
-vaca chiquita siempre es ternera.
-más perdido que el hijo de lindbergh.
-¡no me busque que me encuentra!
-anda como un árbol de navidad, con las pelotas de adorno.
-¡se la llevó un perro debajo de la cola!
-¿y qué más quiere, una limonadita de mango?
-usted no asusta ni prendido en candela.
-lo que le diga es mentira.
-más untado que bragueta de ciego.
-sirve pa’ tres cosas (pa’ nada, pa’ nada y pa’ nada).
-y cuando llegue le voy a decir hasta por dónde sale el sol.
-gasta más superman en buses.
-más malo que matar a la mamá a cucharazos.
-de malas como el burro con alas.
-más amarrado que un tamal.
-¡se le dijo! (en mi casa sigue: se le advirtió, se le repitió, se pasó la advertencia por la faja, y…)
-hágame famoso mono.
-apague y vámonos.
-(es tan lento que) necesita tres meses pa’ morirse de repente.
-suave que es bolero…
-trabaja más un espanto de día.
-que dios le pague, porque yo no tengo.
-y me encima la risa.
-le dije hasta de qué se iba a morir.
-más cansón que un peluquero con chucha.
-tiene más cartones que un tugurio (las oficinas de médicos o abogados).
-o las órdenes se cumplen o la milicia se acaba.
-más revuelto que pesebre de guardería.
-no hay tipo que no lo pida ni vieja que no lo dé.
-más malo que caín enmarihuanado.
-el que a feo ama bonito le parece.
-nanai cucas.

y siguen recibiéndose aportes.

sabiduría familiar

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mis familias -la costeña y la paisa- tienen un dicho para cada ocasión. ¿anda muy confiado? crea en la virgen y no corra. ¿mucho chisme? seguite jesusita que en la nevera hay jugo. ¿están malas las perspectivas? no hay de qué hacer un caldo. ¿muy arregladita? se puso el baúl y la tapa. ¿qué vamos a hacer? empanadas que es lo que más se vende. ¿niños de un lado y niñas de otro? paseo bugueño. ¿no están claras las prioridades? cocacola mata tinto. ¿es malo manejando? ¡un cafecito en leche pa’ este buñuelo!

y así sucesivamente…

-mucho hace el que no hace estorbo.
-de malas como la piraña mueca.
-en el camino se acomodan las cargas.
-interventor se escribe con hache (de hijueputa).
-aquí y en cafarnaún.
-es caro pero malo.
-quien de amarillo se viste…
-detalle de fina coquetería.
-no pierda el viaje.
-en esta abundancia de escasez…
-no, compañero, así no se puede construir la democracia.
-tranquilo que los meses duros no son sino este y el que viene.
-no es falta de cariño, te quiero con el alma, te juro que te adoro…
-limpié por donde pasa la suegra.
-que pasen rico y si no que duerman.
-estoy más maluca que un caldo e’ puchos.
-horrorosito gracias.
-pispo, ¡pero bobo!
-eso caminando rápido no se nota.
-suave que me estás matando…
-nunca he ido ni pienso volver.
-pa’ lo que hay que ver con un ojo basta.
-el que bebe se emborracha y el que maneja se choca.
-y al final el hijueputa es uno.
-no hay bobo de malas.
-ah vida triste la del pobre lara…
-ese es de mejor familia.
-no habiendo más, con mi mujer me acuesto.
-por plata no se preocupe que de eso no hay.
-se duerme más en la plaza de bolívar.
-mejor pa’ vestir santos que pa’ desvestir borrachos.
-tiene más condiciones que un tute.
-un bobo cariao mata la mama.

y ahora que lo pienso, estoy segura de que me quedaron faltando un montón. ¿cuáles son los de su casa?

pd. las ocasionales bestialidades gramaticales son parte integral de las expresiones reseñadas, por lo que se solicita abstenerse de corregirlas. gracias.

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