memories
ayer pasamos con mi hermanita frente al café al que ella iba con ese amor que ahora está lejos y que aún le pesa en el corazón. con los ojos aguados, me dijo que no lograba pasar por ahí sin recordarlo, un día sí y otro también, y que le duele. espera el día en que pueda caminar por esa calle sin pensar en él. y a mí me da pena decírselo, pero no creo que ese día llegue.
cuando se acabó la cosa con mi primer amor, mi papá llegaba al balcón en que yo pasaba horas mirando a la nada y me sonreía. ¿tratando de olvidar?, me decía. y yo -desolada, como corresponde a la tusa del primer amor, de la que uno cree que no va a salir jamás- le decía que no. uno trabaja muy duro para construir buenos recuerdos con la gente como para después esforzarse por olvidarlos. yo no quiero olvidar, quiero reconciliarme con los recuerdos para que dejen de doler, le decía. y, lentamente, eso fue lo que hice. aunque me tomó muchos meses volver a oír la banda sonora del señor de los anillos y alegrarme en vez de llorar, ahora esa musiquita me abriga el corazón.
ayer viendo a mi hermanita me daba cuenta de cuántos buenos recuerdos me trae a mí esta ciudad, donde he querido y me han querido tanto. la nacional, el park way, todo teusaquillo me hace sonreír por dentro gracias a los días y las noches que con nicolás pasamos caminando y conversando, dándonos besos y regalos, comiendo arroz chino con coca cola y creyéndonos invencibles.
esta semana que volví a la nacional fui inmensamente feliz, porque la cafetería de sociología albergó algunas de las conversaciones más interesantes que he tenido en la vida, y estar parada ahí, siendo otra tan distinta de la que fui en ese tiempo, me llenó de dulzura. además, la nacho me acuerda de un hombre que me doblaba en edad y cuyo regalo -el rolling stones rock and roll circus- es para mí la evocación de un intento que valió mil veces la pena, aunque la pena fue mucha.
sigo caminando y en el centro el teatro colón me acuerda de posadita y el concierto barroco al que no pudimos ir, como me acuerda de él la iliada en cualquiera de sus versiones. pienso en él siempre que oigo mencionar el aikido y el recuerdo me alegra el día, ahora que sé que no me equivoqué al pensar que era uno de los más bonitos seres humanos que iba a encontrarme en la vida, ni tampoco al concluir que no estábamos hechos para andar juntos.
y así sucesivamente, las cosas de computadores me devuelven la generosidad de david al igual que ciertos buses que voltean por la cuarenta y cinco y el dvd de nightmare before christmas; mientras que ne me quitte pas y los cigarrillos dulces me hacen pensar en my dear ndugu y sus desastres.
y vale tanto la pena… además no son sólo los amores, también los amigos dejan marcas en la tierra. así, el rosario es miguel y la constitución del 91 es amanda, y paulo vi es el comité, y todos los gatos (incluso el mío) son pili y el modo que ha tenido de acompañarme durante diez años. de modo que la ciudad se convierte en un enorme mapa de recuerdos y se siente deli pasarles por el lado, a mil años luz de lo que fui en ese tiempo y cada vez más cerca de quien soy ahora.
por eso estoy feliz de haber vuelto a la nacho…




Tienes razón, la cuestión no esta en olvidar aquellos recuerdos bonitos, si no en superar la tristeza que los acompaña cuando uno se pone nostálgico, porque al fin y al cabo son recuerdos bonitos.
Todos los recuerdos de ese tipo para mi están vinculados con música. Cada canción tiene su “dueña” o “dueño” o cada persona tiene su canción (una o varias en realidad). Sé que para ti también es así porque lo mencionas un poco. Pero es inevitable vincular los recuerdos con los sitios y los sitios con las personas. Despertaste el diablo de la evocación en mi. Podría hasta escribir en mi blog sobre eso pero últimamente escribo en otro estilo. Tal vez lo haga pero quede para mí solito.
Algún estudioso de la ciudad que me gusta de una forma algo particular, Juan Carlos Pérgolis, escribió alguna vez “En la calle están mis desarraigos, mis deseos nómadas y mis pérdidas, quizás mi lado más oscuro”
QuE bacano. Solo por comentarlo, la verdad a mi me encantarIa volver a la nacho pronto…
Y, retomando lo de los post pasados, por ahI dicen tambiEn: ‘recordar es vivir’.
Un saludote!
ok. gracias por escribir este posto que tiene tanto de bogotá cuando no encuentro razones para seguir viviendo lejos de mi amada ciudad.
Padawan, ayer pase también por la nacho… y la fiesta que se vive por estos dias con la semana universitaria es simplemente contagiosa….
… y se le pasan a uno mil recuerdos por la cabeza, por eso, apenas veo una fogata recuerdo los inumerables aquelarres en los que estuve escuchando las gaitas, tomando vino y arreglando el mundo….
REcordar es bonito, pero olvidaras no lo dudes. Todo se olvida.
“uno trabaja muy duro para construir buenos recuerdos con la gente como para después esforzarse por olvidarlos. yo no quiero olvidar, quiero reconciliarme con los recuerdos para que dejen de doler”
Mucho muchacha!!!… máximo!!!
Sabe que es muy bonito. Que uno aprende eso, que lo importante es reconciliarse con los recuerdos, y entonces, cuando tiene la oportunidad de empezar de cero, como yo en esta ciudad, empieza bien, haciendo buenos recuerdos, caminando para recrear momentos, y bueno, conociendo y reconociendo los recuerdos…es un proceso muy bonito
Mire, para su colección de refranes: “El tiempo todo lo sana”.
Y es que la sabudiría popular no se inventa las vainas de pura chismosa. También he pasado por ahí, sitios, situaciones o canciones que traen recuerdos buenos o malos. Pero con el tiempo, o se olvidan … o dejan de tener significado o pasan a ser recuerdos agradables.
Y no se si haya leído lo que escribió uno de los bloggers de El Tiempo sobre su amada álma máter, pero que buen espejo de la realidad lo que se armó en los comentarios.
caramba, es un trabajo bastante duro llegar hasta ese punto en que cada lugar, canción, película, libro, etc. representa los buenos recuerdos vividos junto a alguien y no lo mal que terminaron las cosas, o los problemas que guiaron a que todo eso terminara.
Pero luego de pasar por ese doloroso camino se siente una calma muy grande, y es rico estar en esa posición.
Saludos
¡Hola!
Pues yo si me he olvidado de mis ex amores. ¿Será que nunca las quise de veras? En su momento pensé que eran algún eslabón esencial de mi vida, y ahora, ahí si como en su caso, son un recuerdo lejano…, gracias a Dios.
THILO
Lo que más me gusta es la idea de reconciliarme con los recuerdos.
Creo que por uno u otra camino se llega a eso.
No hay nada mejor que cuando esos sitios o cosas dejan de producir dolor y se transforma en recuerdos.
:)
…
..
.
pero qué bonito!
p.d.: me encantó, me encantó, me encantó, me encantó, me encantó!
cuánta verdá.
Muy bonito en verdad!
Todo pasa (siempre) y siempre se convierten en recuerdos que añorar…
jekyll & hyde: y hasta la nostalgia es buena a veces…
mauricio: uy, sí. la música es “el” activador de recuerdos.
tanger soto: en la ciudad están mis dos lados, el más oscuro y el más luminoso… bonita cita.
mario: es que volver a la nacho es una delicia. ya sabe para cuando venga.
presilábica: pues ahí perdonará… sobra decir que usted es de mis mejores recuerdos.
hernán: ¡aquelarres! no sabe cuántos recuerdos me despertó con esa sola palabra… seguramente estuvimos más de una vez tirados en el piso de la ché al mismo tiempo.
jesús: qué pesimismo :)
amistoso: gracias :”>
maja: maravilloso proceso. yo ando también en eso de la construcción de nuevos recuerdos…
patton: la nacho no es mi alma mater. y en mi opinión los recuerdos no se quedan sin significado cuando se vuelven bacanos. pero entiendo su punto.
spitfire: de acuerdo. llega un punto en que muchos meses de buenas vainas no pueden ser opacados por un mes final de mierda.
editor: no creo que sea que no las quiso, creo que es que todos tenemos nuestros modos de procesar las cosas.
dani: las reconciliaciones suelen ser una maravilla.
schizoid: de acuerdo.
taiko-go: me alegra haberle llegado al corazón hoy. un abrazo.
diva: sip… pero en ese momento nunca nos parece que la cosa vaya a pasar algún día.
saludos…
mi vida se ha pasado entre el park way, la candelaria y la séptima… pero lo bonito de eso no es que el park way siga ahi lleno de monjitas, estudiantes y obreros; o que la candelaria se esté cayendo de a poquitos llena de carteles y de vidrios rotos; lo que yo creo que es bonito es que los lugares son la escenografía de la película que uno va construyéndose todos los días (así como la música es la banda sonora): al fin y al cabo, cuando estemos viejos, las cosas no van a estar, lo que va a quedar es la cinta de 35mm, ya ajada por lo años y sin tanto color como al principio, en la que los letreros, los árboles y las callecitas se dejan ver como contando una historia de esas que no se pueden olvidar.
PD: reclame una invitación en El resto del corcho.
Me encanta lo que escribes, como lo escribes y lo mejor cuando lo escribes….no pude leer esto en un mejor momento..
thanks
los olores, señorita los olores nos llevan a esos instantes que nunca se olvidarán
Los recuerdos con como las piezas de un rompecabezas. Cuando apenas dejamos de vivirlos, no sabemos que hacer con ellos y tratamos inútilmente de cuadrarlos con el presente y sufrimos porque no podemos hacerlo. Después llegan otros recuerdos, y otros más y entonces entendemos, por fin, que esos recuerdos cuadran, porque llegaron los otros, y así, pieza a pieza, vamos construyendo nuestra vida. Entonces, cuando por fin encuentran su lugar, también encontramos la paz y los dejamos tranquilos, porque nuevos recuerdos están llegando, y a esos hay que encontrarles acomodo.
Yo no lo habría dicho mejor.
Chamita Padawa que cierto su post, es muy difícil olvidar y en esa transición donde uno desea que los recuerdos se conviertan en olvido, se pasa el “tiempo” y se recupera la fortaleza de pasar por una calle o escuchar una canción y se refleje en nuestro rostro una sonrisa de agradecimiento a la vida por haberle obsequiado ese momento vivido en el pasado, y observamos que nuestro corazón al recordar ya no sufre sino que late y una se da cuenta que solo el tiempo transforma la tristeza en recuerdos y no en olvido.
yo no suelo comentar… usualmente me quedo en la lectura y ya.. me quedo con el comentario para mi.. pero este post me erizó la piel… me puso a pensar… muchas gracias por escribir eso.. creo q llegar al punto de no dejarse afectar por los recuerdos es algo dificil, pero justo por estos dias me di cuenta de q es posible… y qué bien se siente!
un slaudo!!
miercoles, sumerce me esta poniendo mas melancolico ahora que pude ir a colombia luego de mas de año y medio sin ir (y sin saber cuando vuelva a posar mis pies en el pais) y solo pude estar una semana, eso de caminar por las calles que caminaba antes y que siguen ahi, intactas frente al pasar del tiempo, nada pasa pero hay algo que me hace pensar que eran diferentes, bueno quiza son diferentes, las calles se deshicieron de mi…bonito post
Y mientras unos se obsesionan con olvidar el pasado, otros nos enamoramos tanto de él que quisiéramos devolvernos en el tiempo y estancarnos en la memoria. En aquellos tiempos es que tuvimos la felicidad cerca, y la dejamos pasar.
Huy… yo todavia no puedo escuchar algunas canciones sin ponerme Down. Voy a ver que pasa con special needs que es uno de esos dolores recientes.
Un saludo
Saludos y felicitaciones por el nuevo blog!