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en la lógica de que sólo te vuelves ‘crazy cat lady’ si en la casa hay más gatos que personas, y conmovidas por el afán con el que hoshi intenta entrar al apartamento de los vecinos para encontrarse con alguien que hable su lengua, hemos decidido adoptar otro gato.

no pedimos que tenga pasado judicial ni ascendencia real, tampoco que hable latín o tenga buen gusto para la literatura. nos basta con que no pase de los dos o tres meses, esté sano y nos caigamos bien.

así que si su gata (o la del vecino o la de su tía o la de su novia) tuvo cachorros hace poco y andan encartados buscándoles casa, porfa déjeme un mensajito en los comentarios y nos ponemos de acuerdo para ir a verlos. y que gracias…

cosas que hubiera querido que alguien me dijera cuando era adolescente

-que eventualmente llega un punto en que uno se siente bien con uno.
-que lo que sentía por mi madre no era simple síndrome de estocolmo.
-que el primer amor podía ser para siempre, pero la relación no.
-que esa gente para la que yo no era lo suficientemente buena tampoco tenía idea de dónde estaba parada.
-que las primeras veces no son como en las películas.
-que sentirse incomprendido es una decisión personal.
-que uno sí puede ser amigo de su ex… pero debe dejar pasar un par de años entre una cosa y otra.
-que ser diferente no tiene nada qué ver con el color de pelo.
-que aparecería otra gente que disfrutara la literatura, la música barroca y el cine de greenaway.
-que escandalizar es un placer que hay que saber cuándo no darse.
-que la mayoría de los intentos por hacer sentir mal a otros suelen terminar con uno sintiéndose peor.
-que el tipo que me hizo sufrir todo el bachillerato se iba a convertir en un tonto lamentable y que iba a agradecer que nunca me hubiera determinado.
-que el pelo vuelve a crecer. y hasta más bonito.
-que uno pasa los primeros semestres de carrera adquiriendo la deformación profesional y los primeros años de trabajo deshaciéndose de ella.
-que no me iba a morir de la primera tusa.
-que mi abuelita iba a sobrevivir a cualquier decisión que yo tomara.
-que mi criterio era confiable en el ochenta por ciento de los casos.
-que mucho hace el que no hace estorbo.
-que el maquillaje no afecta el cociente intelectual.
-que los demás tampoco eran perfectos.
-que hay peleas que valen la pena y otras que no.
-que para ser antropóloga no hay que gustar de los hongos, los tiestos ni los indios.
-que el agua tibia ya se la habían inventado.
-que hay más de un modo de ser linda.
-que la mayoría de la gente no tiene ningún interés en hacerme daño.
-que dejar de cantar porque a otro no le gustara es el colmo de la estupidez.
-que los buenos amigos iban a seguir ahí aunque yo me volviera otra.
-que el refinamiento de la crueldad no es un arte que valga la pena cultivar.
-que no ser rumbera dista mucho de ser pecado mortal.
-que los papás no eran ni santos ni malvados.
-que bach incrementa notablemente mi rendimiento intelectual.
-que tratar de impresionar a otros es inútil y a menudo ridículo.
-que los ridículos con el tiempo se vuelven o insignificantes o divertidos.
-que para ganarse un lugar en el mundo de los hombres no hay que pasar por uno.
-que la soledad puede ser reconfortante.
-que los mayores no siempre son reaccionarios.
-que ser joven no es garantía de nada.
-que vivir sola tiene tanto de recibos y goteras como de noches de amor y tragos con los amigos.
-que cuando se le pierde la vergüenza, la ñoñez puede ser altamente satisfactoria.
-que uno no es responsable de nadie, por mucho que lo quiera.
-que lo bello, lo bueno y lo justo no son como en cine.
-que cambiar el mundo no era sólo mi responsabilidad.
-que no hay tragedia alguna en renunciar a cosas.
-que el dolor también es necesario.
-que en realidad nada era tan grave…

virtualmente estupendo

son días de mundo real, de trabajar doce horas seguidas fuera de casa, de terminar lo urgente a las diez de la noche, de cansar el cuerpo. días de conocer gente, de tirarse en el pasto un par de minutos después de almorzar, de correr y correr y correr intentando que las cosas funcionen y llegar a la casa vuelta mierda y feliz cuando la gente salió contenta del taller y yo sé que lo estoy haciendo bien. días de apagar el celular a las siete y media de la mañana y volverlo a prender cuando ya no haya sol, de revisar mail por los laditos día de por medio y de pensar en un montón de cosas para escribir que luego el cansancio esconde cuando empiezo a buscarlas para ver si puedo hacer algo con ellas.

mientras eso pasa, acá sigue habiendo visitas y comentarios y saludos en la cajita, felicitaciones atrasadas de cumpleaños que conmueven y tiros bobos que hacen sonreír. sigue habiendo acrónimos aunque yo no tenga modo por estos días de armar ni una sola frasesita, sigue habiendo profes primíparos que cuentan sus chocoaventuras pedagógicas mientras a mí las mías me absorben sin dejar ni un huesito y me impiden pasar por allá a agradecerles a los que se montaron en esa vacaloca. sigue habiendo equinoxio y artículos serios y otros mamando gallo, y siguen saliendo (tarde, como todo en estas dos semanas) mis tímidas columnitas a tratar de armarse un espacio. y este mundito de unos y de ceros gira muy bien sin mí…

sigue habiendo también, seguramente, trolls en los foros y blogs que no dicen nada y buenos escritores que hace tiempo dejaron de escribir y memes repetidos y spam que vende viagra, valium y muchas otras pastillitas de colores y efectos para mí desconocidos. tol sigue cataléptica y mi hosting intermitente, pero por estos días esas cosas no me tocan, paso por su lado sin notarlas siquiera, porque llegar a dar vuelta por el chuzo antes de salir a un día de locos es para mí como si timbraran cuando estoy saliendo de la ducha y fuera alguien a entregarme florecitas que mucha gente recogió en los antejardines y que por algún motivo quiere regalarme. por estos días en que no estoy en ella, la red es amable, ingeniosa y feliz, y ustedes que leen y escriben en este chuzo son un éxito total, y se les quiere.

he dicho.

bu

a veces pienso que las cosas podrían haber sido diferentes. luego empiezo a pensar que todo siempre habría podido ser diferente y que la historia hipotética nunca lleva a ningún lado. luego me pregunto por qué tendrían que llevar a algún lado las divagaciones. y así sucesivamente…

creo que me estoy dando muy duro últimamente.

mi mamá se metió a un curso de grafología para selección de personal y ayer me llamó muerta de risa a contarme que le había preguntado a su profesor qué podía significar que alguien no usara mayúsculas. que no quiere mostrar todas sus capacidades, le contestó el tipo. y yo no sé si sentirme halagada o echarme a llorar. estoy en un momento en que las cosas siguen llegando en cada golpe de viento y yo estoy empezando a temer no merecerlas. tal vez es simple miedo a estos días que van a exigir de mí cada pedacito de lo que he acumulado. tal vez las opiniones ajenas han vuelto a importarme demasiado. tal vez es sólo que estoy harta de las pastillas y las gotas, pero llevo tres días con unas ganas de llorar que rondan sin dueño por la trastienda de mis ojos y a las que apenas ahora abro la puerta. esperaba que trajeran consigo sus motivos, pero parece que, como las ovejitas con sus colas, los han dejado olvidados en algún árbol.

por otro lado, extraño putamente las mariposas en el estómago, y ya no estoy dispuesta a andar con alguien que no me las despierte. sé que no soy la única… pero esa decisión implica no aceptar el par de ofrecimientos halagadores que están en pie y seguir solita como un hongo, trabajando muy juiciosa y llegando en la noche a ponerle la comida al gato y a dormir abrazada a la almohada mientras me pregunto si todas mis habilidades se van a gastar escribiendo columnas y dictando talleres, mientras me voy sintiendo más y más sola.

esto está dejando de ser divertido…

mandan decir…

-que muchas muchas gracias por las felicitaciones y los saluditos de cumpleaños. son ustedes sumamente gentiles y sus comentarios amables hacen este chuzo muy acogedor.

-que diez horas de trabajo en el computador con un solo break de quince minutos lo dejan a uno vuelto miseria, pero que cómo estará de bueno el trabajo que hasta siento que vale la pena.

-que mi columna de hoy en equinoxio está larguita, pero aún así espero que le den una mirada y me cuenten qué opinan.

-que parece que voy a tener que poner un anti-spam antes de que nos volvamos todos adictos al valium gracias a las irresistibles ofertas que se han estado publicando en los comentarios. ¿alguna sugerencia al respecto?

-y que muchas gracias y saludos por la casa…

japi berdi tu mí

para mí siempre fueron muy importantes los cumpleaños, fueran propios o ajenos. me parece que los cumpleaños son la ocasión para celebrar la existencia de esa gente a quien uno considera una buenaventura, y afortunadamente para mí, la mayoría de la gente que me quiere piensa parecido…

por otra parte, el cumpleaños es también una ocasión para evaluar los doce meses anteriores y sentirse (o no) al otro lado de muchas cosas. así, hoy miro en retrospectiva y digo: fue un año duro, pero pucha si aprendí. fue un año de despedirse, de cerrar ciclos, de recuperar fuerzas. un año en el que pasé mucho tiempo encerrada lamiéndome las heridas, aprendiendo a tratarme otra vez con cariñito y reconciliándome con partes -de mí y de los otros- con las que había peleado.

mirándolo desde afuera también pasaron cosas: renuncié a un trabajo, me ofrecieron otro, me gradué de la maestría, publiqué un libro con otros autores y otro yo solita, terminé con el novio, me hospitalizaron dos veces y dos veces salí del país, me fuí de mi apartamentico, me adoptó un gato, volví a abrir el blog, mi amiga del alma se casó y se fue, mi hermanita se fue y volvió.

¿y ahora?

pues nada, niña, que pa’lante es pa’llá y las cosas nuevas están apareciendo. por eso el deseo al apagar la vela este año no es que vuelva sutanito o que me den tal puesto o que llueva más o que llueva menos. ya tengo todas las bendiciones que necesito por ahora, así que el único regalo de cumpleaños que me hace falta es un poquito de entereza y constancia para seguir los caminos de mi corazón y estar a la altura de mis dones. a ver si soy capaz de dármelo…

entretanto, gracias a todos y por todo. que todos sus buenos deseos se cumplan.

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