itinerario

12:15m
salgo de casa hacia el aeropuerto de northwestern arkansas, con una mezcla de emoción y tusa como solo padece quien ha dormido acompañado los últimos 27 días y sabe que esa noche se acostará solito.

12:45m
no puedo registrarme en las maquinitas porque no apunté el número de mi tiquete electrónico. hacemos la otra fila para que nos atienda un ser humano, y cuando llegamos al mostrador, de la fila de autoservicio sale un energúmeno quejándose a voz en cuello porque nos atienden primero a nosotros cuando él tiene mil kilos, tres maletas y una rodilla mala. a la señorita que le contesta que él estaba en la fila de autoservicio, la enciende a cantaleta. nosotros lo dejamos pasar y el señor sigue alegando y exige hablar con el jefe, para quejarse porque no había un letrero que dijera que él no tenía que hacer esa fila. desde unos metros más allá, una señora de seguridad me sonríe, alzándose de hombros. a veces pasa, parece decir. a veces pasa.

1:10pm
ale me acompaña a comer algo antes de pasar a sala. él irá a almorzar a algún lado bacano más tarde, a mí me toca conformarme con lo que vendan en la veintiúnica cafetería. me como el perro caliente más maluco de mi vida consciente, con una cocacola como único consuelo.

1:35pm
paso el filtro de seguridad para la sala de espera. me quito las botas y la reata, las pongo en la canasta con lo demás. igual el detector de metales suena cuando paso, así que una señora muy rubia y muy decente me pide que me haga a un lado para revisarme con el detector de mano. mientras lo hace me explica cada paso como si yo tuviera cuatro años y hace lo imposible por no tocarme. es sorprendente lo que le toca hacer a esta gente para que no la demanden.

1:45pm
llego a la sala y me encuentro con que el vuelo está retrasado y no va a salir antes de dos horas. pregunto por mi conexión y me cambian para el vuelo que sale de los ángeles a las siete. llamo a avisar y me preparo para pasar dos horas en un aeropuerto más aburrido que el de pereira.

3:55pm
nueve sudokus y una cosmopolitan después, llaman a bordo. mientras volamos sobre las montañas me pregunto por qué los gringos se preocupan tanto por controlar la inmigración si tienen medio país deshabitado. por favor, por favor, no me contesten.

7:00pm
aterrizamos en los ángeles tras tres horas de vuelo. miro mi pasabordo y pienso que perdí la conexión de todos modos. entonces caigo en cuenta de que al volar hacia el este desaparecieron dos horas de mi vida, y tengo tiempo de sobra antes de que sean las siete en california. al dolor de espalda y al hambre, sin embargo, les importa un carajo dónde queda greenwich. para ellos siguen siendo las siete.

5:15pm (otra vez)
llego al terminal de american y empiezo a buscar un teléfono y una comida decente. lo más parecido que encuentro es un chili’s, y ahí me meto. mientras como, oigo a los meseros hablar entre sí en español y una parte de mi se siente como en casa. leo the blind assasin mientras espero la hora de salida.

7:00pm (otra vez)
el avión sale para san francisco. con el cambio de vuelo, quedé con una silla de pasillo. yo que quería mirar por la ventana… aún quedan sudokus, será seguir con eso. afuera atardece y mi vecina de asiento, que seguro ha hecho este viaje veinte veces, no se digna mirar ni una vez para afuera.

8:20pm
este aeropuerto es igual a todos los demás, excepto porque mis primas me esperan junto al carrusel del equipaje. pasamos el bay bridge hacia alameda y las luces de la costa me hacen guiños mientras ellas me cuentan qué es donde. cuatro horas después, al apagar la luz para dormirme, se combinan en mí la ansiedad de los descubrimientos y una sensación que se parece mucho a estar en casa. esta semana va a ser interesante…

letras

cuando éramos chiquitas mis papás se turnaban para cuidarnos.

de día mi mamá nos peinaba, jugaba con nosotras, nos servía papaya en cuadritos con crema de leche y azúcar y nos cantaba rondas de maria elena walsh. de noche mi papá nos leía para dormirnos, se levantaba a la madrugada cuando teníamos pesadillas y nos cantaba las únicas canciones que se sabía, que solían incluir presos políticos y unidad latinoamericana.

algunas de esas noches, cansado del gigante egoísta y de la biblioteca fantástica, mi papá optaba por leernos en voz alta unas páginas del libro que tuviera empezado. gabo, umberto eco, thomas mann y una que otra novelita de vaqueros eran entonces la materia prima de mis sueños, mientras la frustración por no entender la mitad de las palabras y la ansiedad por saber qué pasaría después se me iban convirtiendo en una enorme urgencia de aprender a leer.

luego, cuando empecé a asomarme a los libros por mi cuenta, me resultaría imposible distinguir las historias nuevas de las que había escuchado en voz de mi papá en el entresueño. por eso no sé cuál fue mi primer libro, salvo que puedan contarse los retazos de cien años de soledad con los que me dormía por las noches o los de gato-taza-pelota con los que me levantaba en las mañanas. yo creo que cuentan.

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pd1. primera entrega de esta serie de la tiranía del lector, tema cortesía de este señor.
pd2. para los que preguntaron, el libro se llama matan y matan y uno sigue ahí: control paramilitar y vida cotidiana en un pueblo de urabá y se consigue en el stand de la universidad de los andes.
pd3. sigo subiendo fotos al flickr, cuéntenme qué van opinando…

la tiranía está de vuelta

después de muchos días con ganas de escribir pero sin ideas, vuelvo a rendirme a la tiranía del lector. si le interesa un post mío hecho a la medida, déjeme un comentario proponiendo tema y con mucho gusto escribiré al respecto. aspiro a retomar mi antiguo ritmo de escritura de día de por medio, así que (casi) cualquier solicitud es bienvenida. dígame nomás…

…ya empecé a publicar en mi flickr las fotos que tomé en semana santa. eso me ayuda un poco a espantar la nostalgia.

…no es que yo no fuera celosa, es que estaba asintomática.

…hoy sí voy a hacer las galletas.

…mi gato lame el auricular del teléfono cuando oye mi voz del otro lado. qué poco hace falta para conmoverme.

…yo no voy a estar allá para la feria del libro, pero mi libro sí.

…me olvidé la disciplina de trabajo en algún avión. ¿adónde llamo para que me la devuelvan?

las películas de la semana

y mi muy objetiva, seria y argumentada calificación de cada una de ellas.

-the castle of cagliostro :l
-crash :D
-eat drink man woman :)
-goodfellas :l
-howl’s moving castle :D
-the shawshank redemption :)
-princess mononoke :D
-akira :l

viñetas

-en nueva orleans hay collares de mardi gras colgando del cuello de las estatuas y hasta de los floreros de los cementerios. en saint charles avenue, mientras esperamos el carro, vemos brillar las cuentas de colores dentro de una alcantarilla.

-por fin una película donde no se trata de que los buenos venzan a los malos. y si además la animación es preciosa y los personajes verosímiles, ya no quedan motivos para sustraerse a su encanto. se llama princess mononoke, y debe estar en blockbuster.

-antier de vuelta del lago, al atardecer, nos encontramos con un venado asomado a la carretera. se aleja trotando, con su cola blanca como una bandera, y me hace suspirar.

-vemos the shawshank redemption en el sofá de la casa, yo tomando sprite y él whisky. mientras las escenas se suceden, no puedo dejar de pensar “amanda tiene que ver esta película”.

-leo a florence thomas porque es importante para el tema que estoy trabajando. como música de fondo, oigo la lavadora en la que acabo de poner la tercera tanda de ropa mientras espero a que él vuelva de la oficina. por algún motivo, esto no me resulta contradictorio.

-extraño las granadillas, pero me produce una infantil alegría desayunar cheerios de manzana y canela.

-sueño que ella llama y dice que no está muerta, que hubo un error, que esto y que lo otro. y en el sueño no siento alegría sino inquietud, y una incomodidad que me hace sacarle el cuerpo y desear que por fin entendiera que ya nos hicimos a la idea, y que eso no es culpa de nadie sino suya.

-vamos por la ciudad cantando felices i can’t stand the rain. afuera llueve.

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