gracias

porque este tipo de cosas me dan ánimo para seguir andando.

de a poquitos

quisiera escribir, contarles de la vida, del sol y las mujeres y el río y los talleres. pero no me sale nada largo o coherente, así que les hago un cambio: en horario de oficina estoy en twitter, por ahí pueden seguirme la pista. y cuando me vuelva a sentir capaz de hablar en más de 140 caracteres, con gusto les aviso.

lejos

pero bien, supongo. ya veremos.

…ya empecé a publicar en mi flickr las fotos que tomé en semana santa. eso me ayuda un poco a espantar la nostalgia.

…no es que yo no fuera celosa, es que estaba asintomática.

…hoy sí voy a hacer las galletas.

…mi gato lame el auricular del teléfono cuando oye mi voz del otro lado. qué poco hace falta para conmoverme.

…yo no voy a estar allá para la feria del libro, pero mi libro sí.

…me olvidé la disciplina de trabajo en algún avión. ¿adónde llamo para que me la devuelvan?

adonde vayas la ciudad irá contigo

de nada vale irse a un pueblo perdido a 3700 kilómetros de casa, donde nadie habla español, si uno sale a almorzar y lo que oye de fondo es “ay hombe, olvidarla es imposible…”

decisiones

si no le gusta su marido, déjelo. si no soporta su trabajo, busque otro. si está en una depre interminable, vaya a terapia. pero muévase, parce, que pa’delante es pa’llá. y perdone la sinceridad, pero las víctimas son para sacrificarlas.

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